Después del incremento, viene lo importante
Los ajustes salariales permiten responder a distintas presiones y necesidades de la organización. La forma en que las empresas están reaccionando muestra una clara tendencia hacia movimientos focalizados para atender las necesidades más inmediatas.
Incrementar el sueldo es el primer paso pero… ¿qué pasa después?
Hace unos días planteamos que el porcentaje de incremento general en los sueldos ofrece una referencia clara y precisa, pero también señalamos que este representa solo el principio de un análisis más completo en el que debemos considerar qué buscamos conseguir con ese incremento. Hoy retomamos esa reflexión desde otro ángulo: lo que sucede una vez realizado el ajuste.
El incremento de sueldo suele responder a una necesidad concreta. Puede buscar recuperar competitividad frente al mercado, facilitar la contratación, retener determinados perfiles o atender una presión salarial que requiere una respuesta inmediata. En cualquiera de estos casos, hacer el ajuste puede ser necesario, aunque eso no garantiza que la situación que lo originó quede resuelta.
Los resultados del sondeo realizado recientemente por Sueldos.com ofrecen un buen ejemplo de esta situación, muestran que, frente a los incrementos al salario mínimo, la mayoría de las empresas ha realizado ajustes moderados o puntuales para responder a la presión generada sobre sus sueldos. Estas son medidas que atienden una necesidad inmediata, pero para conocer su verdadero resultado es conveniente observar qué ocurre con el paso del tiempo.

Si buscábamos recuperar competitividad, necesitamos saber cómo quedó nuestra posición frente al mercado. Si el propósito era facilitar la contratación, debemos observar qué ocurrió con las vacantes difíciles de cubrir. Si queríamos fortalecer la retención, el resultado tendría que reflejarse en nuestra capacidad para conservar a ciertos perfiles o al personal en general.
Esta revisión también permite poner en perspectiva el alcance del incremento. Una necesidad que persiste después del ajuste puede indicar que este fue insuficiente, que requiere tiempo para mostrar resultados o, simplemente, que el sueldo era solo uno de los factores que estaban detrás del problema.
Dar seguimiento permite saber si el incremento consiguió lo que esperábamos, si la necesidad persiste o si existen otros factores que también están influyendo. Solo con un análisis de este tipo es posible conocer si el ajuste fue únicamente un movimiento salarial o si fue un movimiento maestro que produjo los resultados esperados.
Incrementar puede atender una necesidad. Conocer lo que ocurrió después nos permite saber si realmente la resolvió.





